Esta ruta sólo tiene 5 kilómetros de longitud. Es una senda circular que, en un suave recorrido de aproximadamente una hora y media, nos permite disfrutar a pequeños y mayores de una gran variedad de paisajes y maravillas del término municipal de Sierra Engarcerán.
El recorrido empieza en una fresca pineda (1) repleta de muros de piedra y abancalamientos construidos con gran esfuerzo humano. Al cabo de 20 minutos el paisaje es totalmente diferente: Grandes rocas de blanca caliza se mantienen como enormes piezas de dominó junto al camino y ahora son las carrascas (2) las que ocupan el espacio que nos rodea.
Un pequeño esfuerzo más y llegamos a la cima(3) , esta vez estamos acompañados por la vegetación del sabinar, las vistas son espectaculares: el pico de Zaragoza se muestra majestuoso al frente, y a nuestra derecha la Serra d'Irta, el Prat de Cabanes-Torreblanca, el Desert de les Palmes y la Sierra de Espadán, dibujan la silueta de la costa. Tampoco resultan difíciles de reconocer, si agudizamos la vista, las Islas Columbretes en el horizonte.
Continuamos el camino para descubrir los restos de un poblado ibérico (4) que, hoy por hoy, permanece oculto entre las piedras y la vegetación.
Ya de regreso por la fuente de l'Ombria (5), con su continuo brotar de agua y antes de alcanzar el final de la ruta, que coincide con el punto de inicio, nos encontramos, con el majestuoso roble valenciano que clasificó el Botánico Cavanilles (Icones et descriptiones plantarum Volumen II por Antonio José Cavanilles. Enlace externo alojado en la Universidad de Valencia. Referencias al roble valenciano en las páginas 28 y 186 (4,7 MB) Formato: .pdf)
La señalización de esta ruta ha sido posible gracias a la colaboración de la Asociación Amics de la muntanya y el Ayuntamiento de Sierra Engarcerán.
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